Noe, 38 años, psicóloga.
Decidí probar la acupuntura porque tenía los ganglios inflamados. Durante la
primera sesión me sentí tensa al principio, pero después fue muy relajante. En
las sesiones sucesivas lo fui disfrutando más a medida que fui perdiendo el miedo.
Como efecto de las sesiones, sentí que se liberaron vías de agua en mi
organismo, y mi menstruación se regularizó en cuanto a cantidad de flujo de
sangre. Los ganglios se desinflamaron desde la primera sesión. Cuando completé
mi ciclo de sesiones, sentí que mi estado general había mejorado y a partir de
ese momento se estabilizó. ¡Recomendaría a Vero a cualquier persona, con los
ojos cerrados!
Indra, 45 años,
consultora y consteladora familiar. Lo que me llevó a probar la acupuntura fue
una certeza interna de que mi cuerpo puede y sabe usar su propia sabiduría para
sanarse, para recuperarse, y a veces necesita de un estímulo, de una ayuda
externa como la acupuntura o la homeopatía, que son dos medicinas que yo estilo
mucho. En mi infancia se me trató con alopatía, esa fue la medicina que recibí
de niña, hasta muy bien entrada mi primera adultez. Cuando tuve decisión y
libertad para hacer lo mío yo misma me ocupé de buscar medicinas alternativas.
Sobre las sesiones de Verónica, yo diría que es como agregar un grano de arena
en beneficio de mi salud y de mi reloj biológico, que siempre se está
reponiendo, está en constante movimiento ese reloj. Y cada vez que voy a sesión
con Vero para mí es como un acto de amor y cuidado hacia mí misma. Además de la
certeza, suavidad y contundencia del trabajo de Verónica, y acompañado de un
poema, del poema que queda incrustado en mi cuerpo por medio de las agujas. Me
gusta. Me gusta como ella te va diciendo los nombres de los puntos y su
significado. Eso es como muy poético. En cuanto al efecto que me produce, lo
que siento es que estoy haciendo bien las cosas conmigo, que me estoy cuidando,
que me estoy amando. Y el efecto es uno de satisfacción, de orden, de estar en
orden conmigo, con mi cuerpo, atendiéndolo lo mejor que puedo. Obviamente que
he visto cambios y mejoras en mi salud a partir de estas sesiones y por eso
sigo yendo. Los tres primeros meses fueron de trabajo para nivelar el orden que
traía mi cuerpo, o el desorden, si se quiere ser así… pero era el orden con el
que venía viviendo. Al ir a las sesiones, los tres primeros meses yo sé que
tanto la constancia como el ritmo de las sesiones influyó muchísimo para que mi
cuerpo pudiese nivelar la recuperación y encontrar un nuevo equilibrio. Ahora
solamente voy una vez al mes para darle mantenimiento a ese trabajo. He
recomendado a Vero a varias personas y lo seguiré haciendo porque me gusta su
trabajo. Me parece que es de muy buena calidad.
Carlos, 53 años, militar retirado.
Supe de acupuntura y sé que es milenaria en China, por la cual quise probar
como alternativa de curación de contracturas que tengo desde hace mucho tiempo
y que no he logrado curar. Las sesiones son relajantes, cómodas y amenas.
Después de las sesiones me siento muy relajado y tranquilo. Lo que tengo lleva
quince años de evolución, por lo cual estimo que necesito más tiempo de
tratamiento para ver las mejoras. Para peor, no descanso ni hago ejercicios
como debería. A Vero, sí, ¡la recomendaría sin dudarlo!
Alice S, 38 años,
empleada en una tienda de carteras. Decidí probar la acupuntura porque siempre
me han llamado la atención las terapias alternativas y naturales para recuperar
la salud. Para mí las sesiones son completamente relajantes y placenteras, las
disfruto plenamente. Además de relajarme, siento que cada sesión me reaviva y
energiza. Normalmente me siento mucho mejor después de una sesión y espero
seguir teniéndolas. Recomiendo ampliamente a mis familiares y amigos estas
terapias, que son maravillosas.
Alicia G, 42 años, empleada pública. Quise probar la
acupuntura por un problema menstrual que tengo desde hace diez años. Para mí
las sesiones son un momento de conexión con mis fluidos internos y de sentirme
a mí misma. El efecto que me producen es de calma, presencia, armonía y
exteriorización de emociones no expresadas. Hasta ahora, no he sentido cambios
que pueda asociar directamente con las sesiones, porque también tomo homeopatía
y hago constelaciones familiares, pero creo que la acupuntura seguramente me ha
beneficiado a nivel sutil. Y claro que recomendaría a Vero a otras personas. En
efecto, ya lo he hecho.
Fortunata, 71 años,
artesana, escritora e instructora de yoga. Decidí probar la acupuntura porque
es algo menos invasivo que usar medicamentos, y además me gustaron sus bases,
filosofía y explicaciones. Para mí, una sesión de acupuntura es relajante y
sanadora. El efecto que produce en mi vida es que me relaja y me permite fluir.
A partir de las sesiones que he tomado, he notado cambios positivos profundos en
mi estado de salud. Recomiendo a Vero por su alta calidad profesional y humana.
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